A Lucina Kathmann 
 
 
Tradujo esta última versión Ricardo Gustavo Espeja
 
   
Este poema fue escrito por Hêvî Berwarî (en Berlín el 1º de diciembre del año 2003) y dedicado a nuestra amiga Lucina Kathmann.
 
 
 
             Traducida de la versión inglesa realizada por el Dr. Zorab Aloian
 
 
La nave en la que me encontraba
 
Estaba en el vientre de la ballena
 
navegando hacia la muerte;
 
Y en el lejano horizonte
comenzaba a levantarse
el Sol.
Intenté escapar de quienes estaban vivos
en los cementerios
Me disolví
en la oscuridad,
Estaba buscando
y a pesar de mis esfuerzos por abandonar tal pensamiento,
aún hoy sigo con mi búsqueda,
porque el mundo tenga,
 ojos que contemplen como yo,
 oídos que oigan como yo,
con sentimientos que fueran vivos y dinámicos
igual que los míos,
por aquel corazón que pudiera darme un lugar
el que ocupa un cabello al menos.
Los largos y condenados años que pasamos
junto a los días de matanzas
nos arrebataron
por los océanos,
por los países.
Entonces a la distancia
Contemplo – pero estaba muy lejos –
una paloma con un corazón
inmenso
mayor que el tamaño de su patria,
creada por la conciencia de lágrimas
las cuales, tierra y mar de por medio,
podían olfatear las nubes letales sobre Halabya
y el silencio de la genocida operación Anfal
Ella estaba lejos de los refugiados del campo de Majmur
y de la peligrosa situación de Leyla Zana.
Pero ella aún poseía un corazón
mucho más grande
que México
y fue capaz de abrazar nuestros pesares
Desde entonces Lucina es una santa para mí
sobrevolando  las pirámides  de su país
 
                 tradujo al castellano Ricardo Gustavo Espeja
 
 
 
 
 
 

 

 

 

 

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