EHSAN FATTAHIAN
 
“Jamás he temido a la muerte , incluso ahora que la siento muy próxima”
 
 

 

Tradujo Ricardo Gustavo Espeja

 
 

 

El último rayo de sol del atardecer

Es la senda sobre la cual deseo

                    escribir

El susurro de las hojas bajo mi pie

          me dice : Déjate caer

y sólo entonces hallarás el camino

          hacia la libertad.

 

 

Jamás he temido a la , incluso ahora que la siento,  muy próxima ; pues estoy familiarizado con ella , es una antigua costumbre  en esta tierra y en este pueblo. No escribo  acerca de la muerte si no sobre las justificaciones para la muerte, ahora que ellos la han transformado para  restaurar la justicia y la libertad ¿se puede temer al futuro y al destino? “Nosotros” quienes hemos sido sentenciados a muerte por “ellos”, estábamos trabajando para encontrar una pequeña apertura hacia un mundo mejor, libre de injusticias .Pero ¿estarán “ellos” también conscientes sobre lo que están haciendo frente al futuro?

Nací en la ciudad de Kermanshah, considerada grande por la gente de mi país, y, ha sido la cuna de su civilización. Pronto conocí a   discriminación y a la opresión que   calaron muy hondo en mi existencia, esa crueldad, el tratar de resolverla hicieron que tuvieran miles de pensamientos. Por desgracia, “ellos” habían bloqueado todas las vías hacia la justicia y habían hecho la atmósfera tan represiva que no encontré el camino de  para cambiar las cosas dentro del sistema, y, busqué otro refugio: “Llegue a ser “el pishmarg (1) of Kumaleh(2)” , la tentación encontrarme a mí mismo y de la identidad de la cual estaba privado me llevaron en esa dirección.

A pesar de que salir de mi lugar nativo era difícil nunca corté mis lazos afectivos  con el mismo. Cada vez que podía volvía a mi casa natal para recordar viejos tiempos, y fue en una de esas ocasiones  que ellos amargaron  mi visita, arrestándome y llevándome a la cárcel. Desde el primer momento que fui hospedado (!!!) por mis captores pensé que el destino trágico de mis numerosos compañeros también me aguardaba a mí: tortura, el encierro, soportar el juicio de un tribunal  cerrado y totalmente influenciado por el poder, un veredicto injusto y totalmente politizado, y , finalmente la muerte… 

Déjenme decirles más: casualmente  tras ser arrestado en la localidad  de Kamyaran  el 29/04/87 y tras unas pocas horas de ser “Huésped”  de la oficina de informaciones  de esa población en tanto me llevaban  esposado y con los ojos vendados  , una persona que se presentó como representante del fiscal comenzó respondiendo a una serie  de cuestiones totalmente incoherentes las cuales estaban llenas de acusaciones falsas  (Debo puntualizar que cualquier interrogatorio judicial fuera del tribunal está legalmente prohibido o sea carece de toda validez legal). Esta fue la primera mis numerosas sesiones de interrogatorios. Es a misma noche  fui trasladado a la oficina de informaciones en la provincia de Kurdistán  a la ciudad de Sanandaj , allí tuve una experiencia real de lo que me esperaba: una celda sucia  con un baño desagradable ¡con mantas que no habían conocido el agua durante décadas! Desde aquel momento los tres meses siguiente mis noches y días pasaron por oficinas de interrogatorios y bajos pasadizos  entre golpizas y la  extrema tortura. En esos tres meses mis interrogadores, probablemente en procura de una promoción o de algún pequeño incremento en sus haberes , volvieron a la carga con extrañas y falsas acusaciones en mi contra ; ellos mejor que nadie sabían  cuan lejos estaban de ser reales. “Ellos” intentaron  algo  difícil de probar que yo estba involucrado en un  movimiento armado que intentaba derrocar al régimen. Los únicos cargos que pudieron proseguir era pertenecer al “Kumaleh” y de hacer propaganda contra el régimen. El primer “shobe” de la corte de la República Islámica  en Sanadaj me encontró culpable por estos cargos y me condenó a 10 años de prisión que debía cumplir confinado en la prisión de Ramhormoz. La política gubernamental y las estructuras burocráticas siempre sufren por su centralización., pero en este caso intentaron  descentralizar al poder judicial  y darle poderes de reinvestigar  (¿apelar?) los delitos de los/as prisioneros/as políticos/as , incluso hasta las sentencias de muerte, en la corte de apelaciones en la provincia de Kurdistán. En este caso el fiscal señor Kamyaran apeló el veredicto efectuado por la primer corte y la corte de apelaciones de kurdistán cambió  la sentencia  de 10 años de prisión por la pena de muerte. De acuerdo a la sección 258 de la ley “Dadrasi Keyfari” , una corte de apelación puede incrementar la sentencia inicial sólo en el caso de que el veredicto fuera menor al límite establecido para el delito cometido. En mi caso, el crimen del cual se me acusaba era  “Moharebeh” (animadversión hacia Dios), el cual tiene una sentencia mínima de 1 año , y mi condena era de 10 años de prisión confinado, claramente superior al mínimo. Comparada mi sentencia con la condena mínima por este delito basta para comprender la ilegalidad y la naturaleza política de mi sentencia de muerte.. Además también voy  a mencionar  que poco de que cambiaran mi sentencia ellos me transfirieron de la principal prisión de Sanandaj a la oficina del Departamento de Informaciones y me exigieron que  en una entrevista filmada me  haría culpable de crímenes que no había cometido  ,y, que dijera cosas en las cuales yo no creía. A pesar de las fuertes presiones no acepté realizarla y entonces con grosería  me dijeron que cambiarían mi veredicto por la sentencia de muerte, lo que ocurrió a la brevedad, y, demostró como los tribunales son funcionales a fuerzas que está fuera del departamento de justicia. ¿Entonces, ellos no deberían ser culpados?

Un juez ha sido evaluado para ser imparcial ante cualquier situación, en todo tiempo y  frente a cualquier persona y tener una visión legal del  mundo. ¿Cuál es el juez en esta condenada tierra

Que no ha roto con estos principios y haya permanecido imparcial y justo? En mi opinión  el número de tales jueces es menor a los dedos de una mano. Cuando el propio sistema judicial  de Irán por la sugerencia de un interrogador (o verdugo para hablar con más propiedad nota de R.G.E) – quien no posee ningún conocimiento de temas legales- , arresta , juzga,  detiene y ejecuta a la gente ¿podemos realmente juzgar a unos pocos jueces  de una provincia que  siempre ha sido reprimida y discriminada? Sí, esta casa tiene hasta los cimientos carcomidos…

Todo esto a pesar  de que en mi última visita  con el fiscal  el mismo admitió que la sentencia de muerte era ilegal, pero , en una segunda entrevista me dieron la noticia de que la ejecución se llevaría a cabo. Es innecesario decir que esta insistencia  en ejecutarme  bajo cualquier circunstancia era el resultado de las presiones  de las fuerzas políticas y de seguridad que son ajenas al departamento de justicia. Dicen  que la gente  contempla a ala vida de y la muerte de los/as presos/as políticos/as desde un punto de  sus cheques a cobrar  y de sus necesidades políticas, no les importa nada más que sus propios logros , incluso si ello implica violar el más fundamental de los derechos humanos, el derecho a la vida de otros seres humanos.

Olvidan las leyes internacionales, e , incluso actúan en contra de sus propias leyes y procedimientos.

Mis últimas palabras: Si en la mente de estos dirigentes y opresores   creen que mi muerte  llevara a resolver el “problema” del Kurdistán (la provincia) , debo decirles , que es una simple ilusión. Ni mi muerte ni las de miles  como yo servirán para remediar el dolor incurable  y quizá inclusive estén avivando con combustible a este fuego. Sin duda cada muerte es un punto para una nueva vida (o para un comienzo).

 

Ehsan Fattahian

Prisión Central de Sanandaj

17/8/2009 (A.H. 1388)

 

Notas  1) Pishmarg sorani, Peshmerga en kurmandyi :”Quie camina delante de la muerte”

            2) Organización política de izquierda kurda en Irán

Tradujo Ricardo Gustavo Espeja

 
 

        

 

  

 

 

                              

 

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