El destino trágico de los refugiados kurdos del Irán en la frontera jordana – iraquí

 

por Shamzin Jihani

Tradujo Ricardo Gustavo Espeja

 

 

Actualmente, hay un gran número de refugiados kurdos/as de Irán, viviendo en condiciones muy paupérrimas en la frontera entre Irak y

Jordania. El grupo está constituido por 194 personas  (25 familias con 100 niños/as menores a 18 años y 9 hombres solteros) llevan una calidad de vida deplorable en tugurios de un campo de refugiados privados de los servicios más elementales tales como

agua potable y alimentos, baños y otras instalaciones para la higiene personal, cuidados médicos etc.

Las muchachas del campo deben caminar varios kilómetros diariamente  hasta la ruta principal que limita ambos países, para solicitar a los viajeros agua potable y otros elementos de primera necesidad. En tal situación, estas jovencitas están sujetas a riesgos impredecibles.

El destino trágico de este grupo de refugiadas/os kurdas/os se puede datar desde el comienzo de la década del ’80 del siglo pasado, cuando tropas iraquíes, en los primeros días de la guerra entre Irak e Irán  entraron a territorio iraní y destruyeron aldeas en la provincia irania de Kirmansha.En consecuencia, más de 20000 personas de la población civil fueron tomadas por las tropas de Irak como prisioneros de guerra. Para posteriormente, terminar con un lamentable género de vida  en un campo de refugiados conocido como Altash cerca del poblado iraquí de Al Rumadi , en medio del desierto.

En la medida en que fueron registrados como refugiados por el ACNUR, un importante numero fueron transferidos  con la ayuda de la Cruz Roja Internacional y otras organizaciones humanitarias hacia algunos países de Europa Occidental, en su mayor parte a Suecia y Noruega y en menor medida a Finlandia y Suiza. Asimismo algunos centenares han retornado a Irán.

Es notable destacar que estas/os refugiadas/os kurdas/os  pertenecen a varios clanes , distintos orígenes genealógicos  y tales  grupos sociales

Antes de su cautiverio y exilio forzado mantenían un “sentimiento de pertenencia al grupo”

Y una alianza interna basada tanto en la pertenencia al clan  o a la identidad geográfica  e incluso local. Políticamente, ellas/os simpatizaban con el movimiento kurdo de Irán, más específicamente con el Partido Democrático del Kurdistán Iraní (PDK-I).

Después de la invasión  de Irak (al Kurdistán iraní) y la caída de Saddam Hussein en el 2003 ellos/as han estado en medio de la violencia sectaria y llegaron a ser objetivo de varios ataques terroristas, llevados a cabo por Al – Qaida. El resultado de estos ataques terroristas  es que 12 personas fueron brutalmente asesinadas. Sin embargo, las precarias condiciones sociales , económicas y de seguridad  han sucesivamente forzado a los/as kurdos/as de Irán refugiadas/os  a abandonar el área para encontrarlos en la Región Kurda de Iraq, en Turquía, o en el antes mencionado   campo  en ruinas en la frontera entre Irak y Jordania. Actualmente, el número de refugiadas/os kurdas/os iraníes en Altash a disminuido drásticamente .

Sin embargo, el destino desgarrador de estos refugiados/as kurdas/os  provenientes del campamento de Altash , principalmente quienes están en la frontera jordana – iraquí debe llevar a un mayor compromiso , no sólo para el  ACNUR  si no también a otras organizaciones humanitarias en el  mundo.

 

 

 

 

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