ERA LA TARDE...
 
 
Por el Dr. Zorab Aloian
Tradujo Ricardo Gustavo Espeja
 
 
Fue una tarde,  como cualquier otra
 
Cuando llegó tu mensaje – los ángeles
 
estaban cantando,
 
Los demonios melancólicos estaban
 
malamente  sollozando:
 
Ellos no encontraron nada en tus
 
Escritos  ¡querida!
 
 
Fue una tarde, una descarnada y  usual
 
tarde,
 
No podía detener a mi garganta
 
de la sangría literaria,
 
Mi esperanza de amor  era
 
¡ Fantasiosamente desesperanzada!
 
Dentro de la eternidad del día
 
Que se estaba  hundiendo.
 
 
Fue una tarde  y  yo había perdido mi encanto:
 
Dios estaba en su gloria perfecta  y...haciendo
 
chiquilladas  peligrosamente
 
 
 
 
 

 

 

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